Serafí de Centelles Riu-sech i Ximenes d’Urrea
(1463-1536), III comte d’Oliva, destaca dins la noblesa valenciana del segle
XVI per una vessant
intel·lectual i literària notable, poc habitual entre els
membres del seu estament. Integrat en un entorn cortesà culte i refinat,
participà activament en la cultura humanista que s’estenia pel Regne de
València en plena època renaixentista. Encara que no es conserva cap obra seua en
volum independent, és reconegut com a poeta cultivat, capaç de conrear amb
solvència la lírica de tradició castellana i les formes cortesanes.
La seua obra, tot i fragmentària, evidencia un domini sòlid del llenguatge poètic i
una sensibilitat literària que el situen entre els nobles escriptors que
contribuïren a la difusió del gust renaixentista.
La seua participació en la vida intel·lectual del moment queda palesa, sobretot, en el fet que diverses composicions seues
foren incorporades al Cancionero General
d’Hernando del Castillo, la principal antologia poètica del seu temps, dedicada precisament al
comte d'Oliva, tal com indica la rúbrica inicial: «Copilacio cancionero de obres en metro
castellano de muchos i diversos autores dirigida al muy espectable / y
magnifico señor / el señor conde de Oliva». La inclusió del comte d’Oliva en
aquesta recopilació constitueix un testimoni eloqüent no sols del seu interès per les
lletres, sinó també del reconeixement que obtingué dins els cercles literaris
peninsulars. Aquest perfil intel·lectual contribueix a dibuixar la imatge d’un
noble obert a les inquietuds humanistes i plenament inserit en la vibrant vida cultural
del Renaixement valencià.
El Cancionero General,
compilat per Hernando
del Castillo i publicat per primera vegada en 1511, és
una de les grans antologies poètiques de la literatura hispànica del primer
Renaixement. L’obra reuneix centenars de composicions de nombrosos autors i ofereix una panoràmica excepcional dels
gustos literaris de l’època. Estructurat en seccions temàtiques, inclou poesia
amorosa, religió, sàtira, cançons de circumstàncies, glosses i composicions
cortesanes en voga entre finals del segle XV i inicis del XVI. La importància
del cançoner rau no sols en el seu volum i la varietat de gèneres, sinó
també en el paper que exercí com a difusor dels models poètics del moment, consolidant una tradició lírica que mantingué la seua influència durant
dècades. Que autors com Serafí de Centelles hi figuren mostra el caràcter obert
i representatiu del recull, així com la seua funció de pont entre diferents cercles
literaris de la monarquia hispànica.
Com a cloenda al post de hui, inserim una composició
poètica del comte Serafí de Centelles inclosa en el Cancionero General.
Coplas
del conde de Oliva sobre aquella palabra que dijo Pilatos a los judíos cuando
les mostró a Jesucristo Nuestro Señor diciendo ecce homo.
Viendo que hervía
la ira rabiosa
del pueblo cínico con tanta malicia
contra el Divino gran sol de justicia
con mente muy dura y muy ponzoñosa.
Al juez tan injusto intención piadosa
movió sus entrañas pudiendo forzarle
a buscar mil medios para liberarle
de muerte tan cruda y tan vergonzosa.
No vio el presidente ser claro y muy cierto
injusta la causa injusto el concierto.
Y así prosiguiendo
su gana y deseo
pensando con esto que se apiadasen
mandó sus ministros muy mal acotasen
nuestro Dios y Hombre Jesús nazareno.
Oh, tú que formaste según que yo creo
los ángeles y hombres la tierra y el cielo
inmenso y eterno deífico celo
movió tu potencia sufrir lo que veo.
Sufrir te juzgase el que es condenado
a ti señor querrás sin culpa culpado.
Sufrir que te
diesen dos mil bofetadas
sufrir muchas coces y golpes crueles
sufrir te mesasen las gentes infieles
sufrir ver tus carnes del todo rasgadas.
Sufrir que falleces / con manos atadas
de espinas corona y cetro en la mano
sufrir no quedase en ti lugar sano
las partes y el todo del todo dañadas.
Sufrir tú la púrpura vestir de risorio
siendo tú el gran príncipe del gran consistorio.
Creyendo Pilatos
dejarlos contentos
mostrando las llagas de Jesús bendito
dijo ecce homo oh pueblo maldito
abasten ya tantos tormentos
pues claro se muestran los flacos cimientos
de donde procede vuestra gran dureza
sacada del centro de infernal crudeza
razón es que cesen vuestros argumentos.
Queréis que liberte a este rey vuestro
no señor que César es solo rey nuestro.
Fin
Oh juez inconstante
civil y muy triste
cruel y cobarde prescito abinicio
y tanto temías perder el oficio
que en crudo madero al justo pusiste.
Oh segundo Judas si tu no quisiste
haberle mancilla mirarás la madre
que pierde tal hijo su dios y su padre
aquel en quien solo su gloria consiste
y con una muerte mataste dos vidas
que estaban conjuntas atadas y unidas.
del pueblo cínico con tanta malicia
contra el Divino gran sol de justicia
con mente muy dura y muy ponzoñosa.
Al juez tan injusto intención piadosa
movió sus entrañas pudiendo forzarle
a buscar mil medios para liberarle
de muerte tan cruda y tan vergonzosa.
No vio el presidente ser claro y muy cierto
injusta la causa injusto el concierto.
pensando con esto que se apiadasen
mandó sus ministros muy mal acotasen
nuestro Dios y Hombre Jesús nazareno.
Oh, tú que formaste según que yo creo
los ángeles y hombres la tierra y el cielo
inmenso y eterno deífico celo
movió tu potencia sufrir lo que veo.
Sufrir te juzgase el que es condenado
a ti señor querrás sin culpa culpado.
sufrir muchas coces y golpes crueles
sufrir te mesasen las gentes infieles
sufrir ver tus carnes del todo rasgadas.
Sufrir que falleces / con manos atadas
de espinas corona y cetro en la mano
sufrir no quedase en ti lugar sano
las partes y el todo del todo dañadas.
Sufrir tú la púrpura vestir de risorio
siendo tú el gran príncipe del gran consistorio.
mostrando las llagas de Jesús bendito
dijo ecce homo oh pueblo maldito
abasten ya tantos tormentos
pues claro se muestran los flacos cimientos
de donde procede vuestra gran dureza
sacada del centro de infernal crudeza
razón es que cesen vuestros argumentos.
Queréis que liberte a este rey vuestro
no señor que César es solo rey nuestro.
Fin
cruel y cobarde prescito abinicio
y tanto temías perder el oficio
que en crudo madero al justo pusiste.
Oh segundo Judas si tu no quisiste
haberle mancilla mirarás la madre
que pierde tal hijo su dios y su padre
aquel en quien solo su gloria consiste
y con una muerte mataste dos vidas
que estaban conjuntas atadas y unidas.

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